Una startup suiza ha diseñado un nuevo dispositivo de almacenamiento portátil para aquellas comunidades que no tienen acceso a la electricidad. Con una sola carga, la batería puede alimentar una bombilla LED durante cinco horas o cargar un teléfono móvil.

La nueva batería ecológica de hiLyte está siendo probada por familias rurales en Tanzania.

En 2017, por primera vez, la proporción de la población mundial sin acceso a la electricidad cayó por debajo de la crítica marca de los mil millones. Un importante avance, sin embargo, que todavía no es suficiente. En general, los esfuerzos mundiales no están todavía en consonancia con el Objetivo de Desarrollo Sostenible (SDG) 7.1, que pretende garantizar universalmente servicios energéticos accesibles, fiables y modernos para 2030.

La situación más grave se da en el África subsahariana, donde hasta 600 millones de personas (57% de la población) viven sin electricidad. Entre los proyectos que están ayudando a acelerar el acceso universal a la electricidad se encuentra la empresa suiza HiLyte. Fundada por dos graduados de la Escuela de Ingeniería de la EPFL (STI), hiLyte ha diseñado y desarrollado una batería ecológica especial que usa filtros de hierro, agua, café y carbón. Con una sola carga, el dispositivo puede alimentar una bombilla LED durante cinco horas o cargar un teléfono móvil. Y una vez utilizado, el líquido en su interior se puede liberar de forma segura en el medio ambiente sin ningún daño para las personas, la flora o la fauna.

La empresa está probando una docena de prototipos de su batería ecológica en algunas familias de Tanzania, gestionando la experimentación a través de una sucursal con personal local.

Nuestra tecnología tiene el potencial de cambiar la vida cotidiana de las personas. Para una de las familias piloto, la batería ecológica permitió a su hija estudiar por la noche. Tener luz también puede transformar la forma en que las personas se relacionan, proporcionando oportunidades para que las familias aisladas y vulnerables socialicen.

Briac Barthes, cofundador.

La nueva batería ecológica reutilizable tiene cuatro compartimentos. Cuando se necesita energía, el usuario simplemente la recarga con consumibles: en las cuatro puertas se introducen finas planchas de hierro, filtros de café y fieltro de carbón. A continuación, se debe verter en la batería una solución de agua y sulfato de hierro en polvo. A medida que el líquido entra en el filtro, disuelve lentamente la lámina de hierro. Este proceso libera electrones, generando así electricidad. Los usuarios pueden aprovechar esta energía conectando una lámpara o un teléfono móvil al puerto USB incorporado de la batería.

El dispositivo cuesta aproximadamente la mitad del precio de una lámpara de queroseno y los consumibles sólo cuestan 12 centavos por carga.

Una vez recargada, la batería produce electricidad durante cinco horas“, añade Barthes. La empresa se centra actualmente en Tanzania, pero planea expandirse a otros mercados.

Más información: hilyte-power.com

Vía actu.epfl.ch


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Fuente: Ecoinventos
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