Una cantera en Biel, Suiza, está usando el vehículo eléctrico más grande del mundo, un camión volquete de 110 toneladas, para transportar cal y marga desde la ladera de una montaña hasta su fábrica de cemento. Lo mejor de todo es que no consume energía haciéndolo.

¿Cómo es posible?

El volquete, de 45 toneladas, sube pendientes del 13 % y carga 65 toneladas de mineral. Con más del doble de peso bajando la colina, el sistema de frenado regenerativo de la bestia recaptura suficiente energía para recargar la energía que el eDumper usó al subir.

El Elektro eDumper, fabricado por Kuhn Schweitz, está basado en un Komatsu HB 605-7: 9,11 metros de largo, 4,26 m de ancho y 4,26 de alto. Las llantas miden 1,86 m de alto, y la plataforma de descarga alcanza más de 8,5 metros, completamente levantada.

Kuhn Schweitz añade un paquete de baterías de 600 kilovatios-hora -lo suficientemente grande para seis Tesla Model S de largo alcance- de Lithium Storage que pesa más de 4 toneladas.

CNN llevó recientemente al piloto de Fórmula 1 Lucas DiGrassi para probar la máquina, propiedad de la empresa cementera suiza Ciments Vigier SA. Informó que llegó a la cima con el 80 %, y luego recuperó la carga de la batería hasta el 88 % en la bajada.

Haciendo ese viaje alrededor de 20 veces al día, Kuhn Schweitz afirma que el eDumper produce 200 kwh de energía excedente cada día, o 77 megavatios-horas al año. Un camión volquete típico consume entre 41.600 y 83.200 litros de diesel al año. Esto ahorra hasta 196 toneladas de dióxido de carbono.



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Fuente: Ecoinventos
Asuntos Verdes