Como dejar de autosabotearte siguiendo estas 7 pautas

¿Sientes que tu mayor enemigo eres tú mismo? ¿Tiendes a ponerte obstáculos por tu propia cuenta? ¿Te estás saboteando a ti mismo? En ese caso no eres el único. Es un problema muy común. Deja de autosabotearte siguiendo estas 7 pautas.

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El autosabotaje es un mecanismo de defensa que fracasa, dejándote confundido de por qué las cosas que parecen seguras y buenas terminan lastimándote al final.

La mayoría de estos problemas tienen raíz en aspectos internos y realmente pueden arruinar tu vida.

7 formas simples de dejar de autosabotearte

Desaprender años y años de autosabotaje puede ser una tarea difícil. Sin embargo, es posible revertirlos a través del pensamiento positivo, un poco de trabajo duro y un poco de autoconciencia.

1. Toma nota de tus malos hábitos

Sabotearse a sí mismo no solo sucede por casualidad. Ocurre porque tienes ciertos malos hábitos que te llevan a ello. Por lo tanto, es importante identificar cuáles de esos hábitos son malos y cuáles son los desencadenantes del autosabotaje. Estos son algunos ejemplos de malos hábitos de los que podrías ser culpable:

  • Comer de forma poco saludable todo el tiempo
  • No realizar al menos un poco de ejercicio de forma regular
  • Quedarse despierto demasiado tarde todas las noches
  • Mantener horas de sueño poco saludables y desequilibradas
  • No mantener una buena higiene
  • Procrastinar constantemente
  • Decir o pensar cosas malas sobre ti mismo sin corregir esos pensamientos
  • Apegarse a estándares irreales y perfeccionistas

Pero, muchas veces, estos hábitos de autosabotaje provienen de una negatividad interna que es un poco distinta. Es raro que los malos hábitos sean “una causa de”, a menudo son simplemente un síntoma de algo más grande. Aún así, es importante prestarles atención.

2. Determina las causas de tus hábitos negativos

Cuando te saboteas a tu mismo, a menudo estás tan concentrado en tu falta de pensamientos positivos que no te detienes a preguntarte por qué estás lleno de pensamientos negativos. ¿Qué está provocando tus malos hábitos? ¿Por qué está pasando esto?

Para muchas personas, estos hábitos son mecanismos de afrontamiento para una inquietud interna. Por ejemplo, el estrés severo, la depresión, el trauma, la ansiedad, las enfermedades mentales y otros problemas pueden conducir a hábitos de autosabotaje que te perjudican regularmente.

No es que esto se haga intencionalmente, sino que es la forma más fácil y rápida de poder sobrellevar los problemas.

También es probable que, si has realizado estos hábitos durante años, te hayas acostumbrado a ellos. Y entonces se han convertido en una fuente de consuelo para ti.

Asocias cosas buenas con este mal comportamiento. Por eso buscas estas cosas para recibir una breve oleada de placer que, desafortunadamente, es de corta duración, lo cual hace que las hagas cada vez más.

Para cambiar esto, debes examinar tu vida y ver qué cosas podrían estar desencadenando estos malos hábitos. De hecho, son solo otra forma de autosabotaje. Debes prestar atención a áreas como:

  • Relaciones, incluyendo familiares, amigos, románticas e íntimas
  • Salud, incluida la salud mental y física
  • Carrera; ¿va bien o está cayendo, o hay un gran proyecto o una promoción potencial en camino?
  • Finanzas; ¿tienes suficientes fondos, estás luchando para llegar a fin de mes o hay personas que quieren algo de lo que tienes?
  • Emociones ¿Sientes vergüenza, estrés, culpa, falta de dignidad, ira o dolor?

Analizarte a ti mismo y tus sentimientos para determinar las causas subyacentes es un hábito muy saludable y positivo. No debes avergonzarte de tus malos hábitos: así es como sobreviviste con lo que habías aprendido. Pero ahora lo sabes mejor, y es hora de dejar esos hábitos.

3. Haz reglas para ti mismo

¿Tienes problemas para dejar los malos hábitos? ¿Todavía te saboteas a ti mismo? Arma una estructura para ti y ponte algunas reglas.

Esencialmente, aprende a ser tu propio padre.

Establece una lista de reglas de la casa, similares a las que se aplicarían a los niños en un hogar, o similares a las que podrías imponer a tus propios hijos. Aquí hay algunos ejemplos de reglas:

  • Nada de dulces antes de las comidas
  • No te quedes fuera demasiado tarde por la noche
  • Nada de bocadillos a menos que tengas hambre
  • Realiza tus trabajos durante una cierta cantidad de tiempo antes de pasar a hacer algo no relacionado con el trabajo
  • No gastes dinero en cosas que no necesitas o no estás 100% seguro de querer

Y si ayuda, también puedes decirte a ti mismo estas cosas cada que sientas la necesidad de romper una regla:

  1. Si comes papas fritas antes de la cena, te sentirás terrible y te sentirás inseguro sobre tu cuerpo durante los próximos días. ¿Por qué no tomas un poco de té?
  2. No deberías ver otro programa porque ya es hora de dormir, y te sentirás terrible por la mañana, lo que hará que seas grosero con todos los que conoces.
  3. Si pospones este trabajo más, no podrás crear algo de lo que estés orgulloso y luego te sentirás mal por ello. ¿Por qué no trabajas durante una hora, luego te tomas un descanso de 15 minutos para hacer algo que te gusta?
  4. No hagas una compra impulsiva porque terminarás lamentando la mayoría de las compras impulsivas que realices. Déjalo pasar, o espera algunos días y si aún lo deseas, puede verificar si puedes pagarlo.

4. Haz afirmaciones positivas para dejar de autosabotearte

Si sufres de problemas de autoestima, las afirmaciones positivas pueden reducir en gran medida el comportamiento de autosabotaje. Párate frente a un espejo todos los días y repite afirmaciones para ti mismo, y vuelve a repetirte estas afirmaciones cuando sientas que los pensamientos negativos empiezan a salir.

Estos son algunos ejemplos de afirmaciones positivas:

  • Tengo el control de mi propia vida y me estoy dirigiendo hacia el éxito
  • Cuidaré de mi cuerpo para garantizar una buena salud, siempre
  • No me daré por vencido
  • Soy hermoso, fuerte y seguro
  • Soy inteligente y bueno en lo que hago
  • Me comprometo con las tareas que tengo entre manos y estoy feliz de aprender cosas nuevas
  • La ira y la frustración no tienen control sobre mí
  • Soy amable conmigo mismo y con los que me rodean
  • Soy valiente y dispuesto a correr riesgos
  • Conozco mi autoestima y no bajaré mis estándares

5. Comprende cómo te afectan tus hábitos negativos

Cada uno de tus hábitos negativos te afecta de alguna manera. Es una buena idea tratar de prestar atención a esos efectos. Sé consciente de cómo te hacen sentir tus hábitos, cómo impactan tu progreso. Esto puede darte aún más razones para frenar tus malos hábitos.

Cada acción que hagas te acerca o te aleja de tus objetivos. Necesitas tomar las riendas y el control de tu vida y de lo que haces para acercarte al éxito y la felicidad.

6. Escribe un diario

Un diario es una gran herramienta para ayudarte a mantener tus pensamientos organizados. Compra un cuaderno que te guste. Lo mejor de un diario es que nadie te juzgará por lo que escribes, no hay algo correcto o incorrecto, solo tú puedes ver lo que hay dentro y realmente puedes expresarte libremente.

Expresar tus emociones en una hoja puede ayudarte a darles sentido. Reprimir tus emociones a menudo es perjudicial, por lo que poder escribirlas puede servir como una forma de liberación.

Al principio puede ser difícil escribir, especialmente si te has acostumbrado a mantenerlos reprimidos durante tanto tiempo, pero una vez que comiences, será cada vez más fácil.

Existen otros métodos que también puedes usar para expresar tus emociones, como:

  • Escribir canciones, cuentos, poesía u otros
  • Cantar o tocar música
  • Hablar en voz alta, ya sea con un amigo, un familiar, un profesional de salud mental o incluso contigo mismo

7. Sé amable contigo mismo

La mayoría de nosotros somos demasiado duros con nosotros mismos. Nos culpamos todo el tiempo, diciendo que no nos estamos esforzando lo suficiente o que necesitamos hacer más. Puedes dejar pasar este comportamiento, y decirte que solo te estabas amando a tu manera.

Pero está científicamente comprobado que la autocompasión tiene efectos positivos en la vida. Si te estás saboteando, es hora de perdonarte.

Aquí hay algunos consejos que te ayudarán a ser amable contigo mismo:

Limita tus expectativas

¿Esperas demasiado de ti mismo? ¿Estás estableciendo objetivos realistas? Ponerse desafíos es importante, pero si tus objetivos están demasiado arriba, no te estás desafiando a ti mismo: te estás preparando para el fracaso. ¡Eres un ser humano, no un mago superpoderoso!

Trátate como lo harías con un mejor amigo

¿Alguna vez notaste que eres tan amable con los que te importan, pero nunca contigo mismo? Bueno, empieza a considerarte tu mejor amigo. Antes de hacer nada, pregúntate si harías lo mismo con tus amigos. Dirige tu compasión hacia los demás también.

No te compares con los demás

Todos tienen su propio viaje y camino, y cada persona es un individuo único con sus propias fortalezas y debilidades. Compararte con los demás te perjudica a ti mismo y a las personas con las que te comparas, y es solo una forma muy improductiva de gastar tu energía mental.

Date tiempo para descansar

El autocuidado es importante para evitar el agotamiento. Asegúrate de dedicar tiempo para respirar, hacer algo que disfrutes y estar solo en paz todos los días. También debes dedicar algo de tiempo a tus pasatiempos y aprender nuevas habilidades. Sí, esfuérzate tan a menudo como puedas, pero no debes avergonzarte de tomar un descanso cuando lo necesites.

Perdónate a tu mismo

Todos cometemos errores, y nadie es perfecto. ¡Nadie lo es! Entonces, cuando te topes con contratiempos, aprende a perdonarte a ti mismo. Cometer errores es parte del aprendizaje, y sin ellos, nunca mejorarías.

Fuente: La vida lúcida
Asuntos Verdes

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